Inicio / ACTUALIDAD / La larga espera de los amputados de guerra libios por una prótesis

La larga espera de los amputados de guerra libios por una prótesis

Radwan Jibril tiene la suerte de contar con una prótesis en la pierna, pero no todos los miles de lisiados víctimas de obuses o explosiones de minas durante los diez años de guerra en Libia la han tenido.

A partir de marzo, con la apertura prevista de un nuevo centro ortopédico en Misrata (oeste) los mutilados de guerra en Libia podrán contar con una prótesis que les permita llevar una vida lo más normal posible.

El país, víctima del caos y de las divisiones desde la revuelta que llevó a la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011, está dirigido desde 2015 por dos autoridades rivales: el Gobierno de Unión Nacional (GNA), reconocido por la ONU, y un poder en el este encarnado por el mariscal Jalifa Haftar.

Fue en Misrata, su ciudad natal, donde Radwan Jibril fue “herido en una pierna por la metralla de un obús”.

“Pese a varias estancias médicas en el extranjero, la amputación fue inevitable ya que la herida había sido mal curada. Fue un shock”, cuenta este libio de 38 años. “Me colocaron una prótesis en Italia pero me ha llevado tiempo acostumbrarme”.

Poco a poco ha ido adaptándose a este miembro artificial  — este “cuerpo extraño”, como lo define– y con ayuda de su familia ha abierto una pescadería en Misrata.

– “Demanda creciente” –

Mohamad Al Nuri, de 28 años, perdió una mano cuando combatía en 2019 en las filas del GNA, con sede en Trípoli, para hacer frente a la ofensiva del mariscal Haftar contra la capital.

Procedente de Zauiya (oeste), tiene también una protésis pero espera ir a Alemania para que le coloquen una definitiva.

“No creo que pueda volver a la cafetería donde trabajaba (…); todavía necesito tiempo para ganar autoestima”, confiesa.

Los enfrentamientos han dejado miles de lisiados desde 2011 en Libia.

El Centro Nacional de Prótesis abrirá “oficialmente en marzo de 2021” en un edificio nuevo de Misrata para atender en particular a las víctimas de combates, explica a la AFP Al Sadeq Al Hadad, su director.

“Más de 3.000 amputados figuran en nuestras listas” de espera pero el número en realidad es muy superior y “al menos 20% de ellos tienen una discapacidad que necesita una prótesis”, asegura.

– “Un hombre nuevo” –

Como la guerra ha destruido las infraestructuras sanitarias, los heridos de guerra suelen ir a menudo a curarse al extranjero, a cuenta del Estado.

El futuro centro permitirá ahorrar al gobierno “sumas importantes” de dinero, según el director.

“Un equipo de especialistas húngaros formará a técnicos y gestionará un servicio de reeducación durante un año”, agrega.

Para responder a la “demanda creciente de lisiados” se ha concluido una asociación con el departamento de la Universidad de Misrata, creado con el apoyo del Comité Internacional de la Cruz Roja y el GNA.

Este acuerdo ha permitido que muchas personas puedan acceder a los cuidados en la universidad. Técnicos libios formados en el extranjero “han colocado 1.000 prótesis desde 2016” en este departamento, dice Haddad.

Badredin Moftah, uno de los ortopedistas, eligió su trabajo “después de haber visto muchos amputados desde 2011”. En 2019 hizo una formación de un año en Alemania antes de regresar a su país para poner en práctica lo aprendido.

Pese a un equipo rudimentario del laboratorio universitario, fabrica minuciosamente moldes de yeso para recubrir los muñones antes de colocar la prótesis. Todo esto bajo la atenta mirada de dos estudiantes.

“En cinco años, esperamos poder proporcionar prótesis a todos los lisiados de Libia”, dice Al Sadeq Al Hadad. “Esto les ayudará a tomar en sus manos su vida con apoyo psicológico y físico”.

Es al menos el caso de Radwan Jibril, que asegura que su discapacidad le ha convertido en un “hombre nuevo”.

nd-rb/hme/awa/af/me/erl

también puedes leer

Dejó la ciudad, en la ruta encontró el amor y visitó 54 países: “Fue un viaje de calidad, no de millas”

La pelea por el Senado: Catamarca y Tucumán, los escenarios más adversos para Juntos por …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *